La glosa de la semana
La mort i la primavera
Mercè Rodoreda · Club Editor
Empezar por aquí es una declaración. La mort i la primavera es la novela que Rodoreda no llegó a cerrar: un pueblo pintado de rosa a la orilla de un río que le pasa por debajo, un rito que sella a los muertos dentro de los árboles con cemento en la boca, un muchacho que mira. La prosa avanza como el agua bajo ese pueblo: mansa en la superficie, con corriente abajo.
En esta casa el libro no vive en el estante de literatura catalana. Vive junto a Rulfo — no por lengua ni por época: por temperatura. Los dos escriben pueblos donde los muertos administran a los vivos, y los dos consiguen que lo atroz suene a costumbre. Ese parentesco, que ningún escaparate te enseñaría, es el tipo de cosa para la que existe Glosa.
No es un libro para quien necesite saber dónde pisa. Rodoreda no explica sus ritos; los impone, como se imponen a la gente del pueblo. Si pides claridad, te frustrará.